domingo, 26 de octubre de 2008

Mi Montero

Me abandonaste caja de sorpresa silenciosa
Señor de todos los secretos que a muchos honran
Tumba de infinitas historias imposible de creer
Te has marchado sin revelar un solo nombre de mujer
Jamás volveremos a rodar por esos caminos del pasado
Aquellos que recorrimos por tierra, polvo, cemento y asfalto
Negro que la noche te hacía invisible de identificar
Imponente como cuando rugías para hacerte notar
De valentía innata que no conocía el inminente peligro
Envidia sana de unos cuantos que te querían en su destino
Anécdotas que se fueron volando con el apresurado viento
Ha desaparecido el último de los testigos de un imborrable recuerdo
Te convertirás con el tiempo en una leyenda memorable
Mi Montero que durante tantos años fuiste armadura que me cuidaste

1 comentario:

Andrés Emilio dijo...

ta madre... voy a llorar.

Tienes que subirte una fotito!