miércoles, 17 de noviembre de 2010

Bestia Salvaje

A veces mi centro de gravedad desaparece instantáneamente
Desequilibrado trato de sostenerme, se entorpece mi mente
No soy yo, me desconozco antes reacciones intolerables
Parece que mi sentido de humor fue raptado por antisociales
Me enloquezco sin medir las palabras que pueden herir
Trato de domar a mi egoísmo que no me deja sonreír
Siento la cabeza explotar cuando el coraje me abraza
llego a maltratar la imagen de los que me dan su confianza
Auxilio, que alguien me despierte de esta pesadilla
Me falta el oxigeno, tengo miedo, se me doblan las rodillas
Creo que me he debilitado por la intensa lucha de ubicarme
Ha calmado por fin la tormenta, se ha ido la bestia salvaje.

4 comentarios:

Trinity_X dijo...

es horribeble dejarte dominar por la bestia...perder el control por completo de nosotros mismos..me ha pasado, no he podido desaserme de ella pero aprendi a dominarla.

claudia dijo...

La bestia la tenemos y este es de los mejores medios para dejar que se exprese.

Anny dijo...

para mi la peor bestia es justamente la palabra que se dice bajo el efecto de la rabia, del dolor, porque una vez dicha no hay manera de borrarla de la mente o del corazón a quien llegó a herir.
Domínala, se puede, el silencio es sabio en tanto el tiempo corre y domina a la bestia salvaje.
Anny

Marlene dijo...

Y contrario a lo que se piense, es normal que a veces se rompa el equilibrio, que se manifieste la ira contenida y que los golpes de nuestras palabras vayan dirigidos a sólidos muros que dañan nuestros tejidos emocionales y los de los demás.

Si, es cierto, a veces la bestia se suelta de la cadena. Hay que preocuparse cuando se hace díficil el retorno a nuestro estado natural y esencial.. a nuestro estadio anterior, el que debe tener el control.. el que nos rige. LA RAZON.

Un abrazo,
Mar