jueves, 25 de noviembre de 2010

Gracias Dios

Mientras postrado yacía sobre un colchón incomodo
El calor me agobiaba hasta llegar al punto de quitarme todo
Ofuscado, sin ideas ni ganas de inventarme un abanico
Inmovilizado sin respuestas de mis extremidades pedí auxilio
Por el pasillo solitario donde se fugan los intrépidos ideales
Han dejado la puerta abierta para que llegues a sanarme
Quiero tu mano milagrosa donde el dolor me conmueve
Parece que mis plegarias llegaron más allá de las paredes
Tu presencia agrada a mi corazón lleno de grandes reproches
A pesar de mi desazón no concibo que me perdones
Tu amor sobrepasa todo límite de entendimiento terrenal
Gracias Dios por darme aunque no la merezca, otra oportunidad.

5 comentarios:

Lucrecia Borgia dijo...

Siempre hay un mañana y Dios nos da otra oportunidad...

saludos

La chica de cristal dijo...

Ojalá que a mí también me llegué otra oportunidad y sepa aprovecharla al máximo.

Alma naif dijo...

Dios siempre nos da una nueva oportunidad y sobre todo cuando pedimos con FE... el esta y nos ayuda en los momentos que menos pensamos... increiblemente a través de otras personas... ver a Dios (y eso que no de esas que van a misa todos los domingos) es ver mas alla de nosotros!!!!
Besos a tu alma renovada!!!

nara dijo...

la fé mueve el mundo, con fé se cree en el milagro de una nueva oprtunidad.

saludos.

Marlene dijo...

"Parece que mis plegarias llegaron más allá de las paredes
Por algo dicen que al que no habla Dios no lo oye, que bueno que has pedido, y te hja sido concedido
:]
Abrazos niño!
Mar