martes, 27 de septiembre de 2011

Cronicas de un mueble

En la república de tu presente has olvidado el pasado
Cuando la independencia de tu grito marco un legado
El polvo lo tiene maltrecho, tú en un rincón desocupado
Hoy vengo a contar las crónicas de un mueble inspirado
Aquel donde cabíamos apretados pero en buena lid
Tus cojines siempre supieron que yo no era ningún desliz
Ahí donde humectaba tus labios partidos sin llevar registro
Donde el sexo lo hicimos amor, éramos unos atrevidos
Jamás conocí tu habitación, basto con el nido que inventamos
Donde la luz llegaba a medias, nada de que asustarnos
Hubo muchas noches en que moríamos abrazados
Donde las palabras se hacían caricias, par de enamorados
Me marche, sin saber luego si llevaste algún suplente
Años después, la madera rechino y usted no me borra de su mente.

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