jueves, 15 de septiembre de 2011

La mujer del otro

Te he observado, sin miedo con mucho descaro
Lo prohibido, lo ajeno, tu beneplácito es un halago
Maquino escenas sin el hombre que te estorba
Nos separa un pequeño suspiro de nuestras bocas
Aunque me han inculcado desde pequeño que no debo
Desear a la mujer del otro, contigo negarme no puedo
Nuestros roles, así como obligaciones nos obstaculizan
Aprovechemos el tiempo que nos queda a toda prisa
Calidad antes que cantidad, es tu frase preferida
Sé que el castigo es irrevocable al cruzar esa línea
Pero es que hay situaciones que me trisan las ideas
Verte de perfil es una del extenso listado que te manejas
Es absurda la tristeza que te ahoga hasta ponerte a llorar
Pero qué alegría ser yo el que llega y comienzas a disfrutar

2 comentarios:

Diana Ƹ̴Ӂ̴Ʒ dijo...

Uff... hay amores prohibidos que matan, pero sin duda, vale la pena morir así.

Abrazos Edu, tiempo sin leerte.

Halcón Peregrino dijo...

El paraíso está lleno de tentaciones.

Saludos.