miércoles, 14 de septiembre de 2011

Todo se me ha concedido

Llega el crucial momento en que ya no puedo luchar
El pecado me posee, tu cuerpo no me deja de hablar
Me transformo en una bestia, que no puedo controlar
Rompo tu vestido porque desnuda me gustas más
Tengo las palabras correctas pero no las publico
Son muy fuertes las escenas, todo se me ha concedido
No hay remordimiento de tu parte, usted muy relajada
Déjame decirte por lo menos lo bien que se te ve en toalla
Tus conversaciones se internan en mi mente, que trauma
Las letras dan vuelta en mi cabeza, se pone pálida mi alma
Eres el anclaje del velero de los malos pensamientos
En el mar del deseo, soy naufragó a la deriva de tu infierno
No me quejo, al contrario debería de aplaudir sin escatimar
No cualquiera saborea tu existencia, un placer para este mortal.

 

1 comentario:

Diana Ƹ̴Ӂ̴Ʒ dijo...

Y cuando todo se consume, decimos: y que más da, sin pecado concebido Ja!

Saludos Edu.