domingo, 8 de septiembre de 2013

El agua me sabe a pecado

Las luces encendidas, un espejo de testigo
El silencio que acolita, un trabajo en equipo
La hora no es notaria, pero pasan los minutos
Se ha perdido el respeto, no aspiramos indulto
Tu cuerpo me reconoce, nunca hubo olvido
Los dialogos se acortan, hago la de atrevido
Se manifiesta la canallada acorde a lo espontáneo
Se vuelve un festival por donde terminan mis manos
Bebo de tu fuente, el agua me sabe a pecado
No debo controlarme, ser irracional esta aprobado
El lenguaje es neutro, pero tu piel tiene verbo
He sido galardonado por lo intimo de tu obsequio

1 comentario:

Gladys dijo...

Sigo envidiando tú inspiración, eres un torbellino de palabras.

Besos feliz semana poeta.