domingo, 12 de enero de 2014

Una sola carne

Dejad que las caprichosas se acerquen a mi
Solo cuando estes satisfecha te puedo dejar ir
Mientras tanto se garantiza toda clase de locura
Pues yo se que no buscas abrazos ni ternura
Lo tengo claro, aqui no importa la identidad
Solo interesa que al acabar sientas esa libertad
Llegas pensando que tienes todo el poder
Pero sometida a esta lujuria te voy a tener
Vienes en busca del castigo, en busca de placer
Te han contado de un hombre, venme a conocer
Espero que traigas tu cabello largo, negro azabache
Luego de los antecedentes, seremos una sola carne

1 comentario:

Marisa dijo...

Son muchos los caminos del erotismo. La meta, solo una: llegar a esa única sola carne.

Saludos, Edu.