jueves, 3 de abril de 2014

Un triunfo de los dos

Has dejado al fin el enojo por la reconciliación
Ya no existen las peleas, ahora se hace el amor
Los días ya no son grises, hoy abunda el color
Ya no estás ausente, tus caricias traen el calor
Lo amargo se hizo dulce, la tristeza se extermino
Pudo fecundar la alegría, tu sonrisa lo confirmo
Tus palabras eran vacías, su contenido me revivió
Esa mirada tuya era perdida, luego todo cambio
La idiotez me tuvo al vilo, tu franqueza cautivo
Esa sociedad quiso imponer el ritmo, casi sucedió
Estuvimos al filo del abismo, nada nos asusto
El tiempo se desperdiciaba, fue un triunfo de los dos

1 comentario:

Natalia Astuácas dijo...

La vida es movimiento y cambios.
Infinito vaivén.
La vida :)