martes, 15 de julio de 2014

No hay duda, es tu sonrisa

Vuelvo a ver y no hay duda, es tu sonrisa
Amplia, fresca, genuina, fuerte y sencilla
La quiero para mis mañanas, todos los días
Que mejor que despertarme, verte engreída
La misma que me contagia y que me cautiva
Su poder es inagotable, tan solo es alegría
Ella me conquisto mientras aun no te conocía
Llamo mi atención, me grito que eres la elegida
Es así, pues la pretendo para el resto de mis noches
Y todo sea romántico, en cada abrazo, en cada roce
Puedo admirarte sin importar la razón, emocionante
El vínculo es impecable, tu boca un culto al arte.  

2 comentarios:

Claudia Andrade dijo...

Que hermoso poema!! Que afortunada la mujer a quién está dirigido. Será una profesora o una doctora?

Gladys dijo...

Muy hermoso, ya quisiera yo tener a quien dedicarle mis letras, siempre te eh dicho que te admiro mucho por tu inagotable inspiración, es increíble tu imaginación a mi me esta costando mucho escribir, hasta eh pensado en dejar de hacerlo pero me hace falta creo que sin la escritura mi alma muere.

Besos querido poeta, tengo una duda me parece que yo había comentado este poema.