domingo, 6 de diciembre de 2015

Año bisiesto

Justo cuando caía la tarde, llego sin aviso el beso
Una mujer enigmática, de labios poderosos, en año bisiesto
Donde tu boca no se desprendía de la mía, era intenso
Tu mirada se encontraba perdida, en busca del afecto
Mientras tus palabras llenaban el silencio, tus labios mi imaginación
El vértigo se volvía lento, lo desconocido una seducción
Deslumbrante la fuerza de tu fricción, un roce admirable
Perder la cordura es un gesto noble, que no lo hacía con nadie
Cuanta osadía la mía, en robarte un segundo beso
Así somos de impredecibles, a veces hasta necios
Y nos empapamos de locura, llueve sobre nuestra piel
Dejando en evidencia este vínculo, un secreto que ya no puedo esconder.

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