domingo, 2 de octubre de 2016

Sin morbo ni alegatos

Voy a detener la marcha, para apreciar tu mirada
Tan fija, tan autoritaria, tan tuya, tan descarada
Trataré de no flaquear, ante tu iris e inmensas pupilas
Es la debilidad de la carne, ceder ante esa maravilla
Ojalá me pudieras observar, y avergonzarme en el acto
Aunque mi belleza está por dentro, pero igual lo intentamos
Siento como tu vista, desnuda cualquier imperfección
Penetrante son tus ojos, rotunda y poderosa intimidación  
Y ahora yo te contemplo, pues eres arte, mujer preciosa
Dando un vistazo, sin morbo ni alegatos, de gracia exótica
Quisiera ser el paraiso, para que camines sin pudor
Pero seré solo el atrevido, que la curiosidad lo mató.

2 comentarios:

Gladys dijo...

Hola gran poeta muchas gracias por tu visita hacía mucho que no entraba a los blogs me alegro mucho encontrar tu comentario, hermoso poema.

Un abrazo feliz semana.

MAR dijo...

Muy bueno, mirar es parte del gozar tambièn.
Un abrazo grande Edu.
mar