domingo, 11 de diciembre de 2016

El sendero de la soledad

Hoy volé por el sendero de la soledad en mi bicicleta
En cada árbol, en cada colina, vi marcada tu silueta
Es que la imaginación actuó de manera dominante
Hasta el polvo se levanta por tu paso, sin atenuante
En cada riachuelo, te vi sumergiendo semidesnuda
Las hojas se agitaban, era la caricia que perturba
El viento llevaba tu aroma, yo lo perseguía indignado
Pues esta era mi fantasía, yo quería tenerte a mi lado
Cada rincón era el propicio, la mente es vulnerable
Más cuando tu eres la musa, saturada de vanidades
El poeta no se anda por las ramas, se come el fruto
Su letra es agua, y tu la semilla, el placer es mutuo.