domingo, 28 de febrero de 2016

Tierra fértil

Cuantas veces tu mirada con la mía se cruzaron
Te quedabas en mi retina, que cosas que imaginamos
Esa sensación de tocarte sin ponerte un dedo encima
De avanzar por tu pecho, produciendo tanta intriga
Donde desnudaba tus orejas en cada saludo
Cada insinuación era tan descarada, no había disimulo
La circunstancia se prestaba para todo tipo de conquistas
Y tu siendo tierra fértil, a cada ocurrencia respondiendo con una sonrisa
No lo niego, pero cerca es peligroso y lejos angustiante
Encasillarte como platónico sería terriblemente aberrante
Pero podría catalogarte como la tinta de esta pluma fuente
Alucinando que cada línea es tu torso, y cada letra, mi contingente.

La búsqueda

Busco en tu boca todo lo que se me ha negado en la vida
Desde un beso fresco hasta una palabra bonita
Busco en tus manos todo lo que me dijeron no existía
Desde un abrazo fuerte hasta una caricia infinita
Busco en tu mirada cosas que para mí eran una fantasía
Desde la ventana del alma hasta el consuelo de unos ojos que iluminan
Busco en tu piel el sentido de algo inesperado
Desde el fuego que alivia el olvido hasta el aroma que me trae enamorado
Y desde que te encontré he dejado de buscar
Pues en una sola mujer, habitaba todo lo esencial
Ahora buscan en mi sonrisa, el secreto del amor
Desde la más pequeña pista hasta la coincidencia que nos unió.

Escandalo

Hoy he despertado de otro sueño, uno mojado
Donde huyes por las escaleras, pero igual te alcanzo
Por más rápido que corras, te vas agitando
Desnudándote en cada escalón, todo es un escandalo
En un edificio olvidado, parece algo pensado
Mientras grita desesperada, yo hago alarde de lo que traigo
Mis manos te tocan todo, un manoseo soberano
No hay rincón que no explore, todo lo dejé lubricado
Mucha temperatura empaña los vidrios cerrados
Tapo tu boca, muerdes mis dedos, no te doy descanso
Estas en un callejón donde tu única salida soy yo
A veces no existe diferencia entre la realidad o ficción.

El árbol de mango

Encontrémonos bajo la sombra inmensa de un solitario árbol
Uno que nos abrace con sus ramas, que nos esconda de los humanos
Aquel lugar donde pasemos desapercibidos, nada nos hostigue
Donde pueda besarte las veces que quiera, al borde del limite
Cae el fruto sobre la tierra, ahora tu sabor es evidente a mango
Eres pulpa deliciosa, probándote siempre nos enviciamos
Tu piel melosa, es perfecta para disfrutarte con mi boca
Perdidos en un bosque, todas las poses te parecen jocosas
Atrevida e intrépida, no tienes vergüenza porque así te prefiero
Mientras fingimos ser felices, y damos paso al deseo
El humedal de tu cuerpo, da vida al campo de mi pasión
Donde florece la lujuria, donde nace fuerte la tentación.